Una vez conseguida la "Propiedad" (me viene dada por
el sometimiento y la entrega), la potestad sobre ésta la ejerceré
según la idiosincrasia de la persona (sumisa).Como
nunca se me ocurriría pedirle peras al Olmo, tampoco haré lo mismo
con la sumisa bajo mi potestad. Nunca voy ejercer dicha potestad si
ataca a lo intrínseco de esa persona.
El
usufructo que haga de la "propiedad" me vendrá dado por la
citada idiosincrasia de la misma.
Para que alguien esté bajo mi potestad me tiene que gustar como persona.
Sus rasgos, tanto físicos como morales, su temperamento, su
carácter,..etc, osea, lo distintivo y propio de una persona son los
que me hacen tener interés por la misma. Luego tengo que tener en
cuenta si sus circunstancias personales son un obstáculo insalvable
para poder ejercer el usufructo sobre ella, me sería raro que,
si me gusta la persona, sus circunstancias puedan ser un impedimento,
pero pudiera darse el caso que la persona en cuestión tenga, por
ejemplo, cargas familiares de cualquier índole que pudiera dar pie (
ahora hablo en sentido general, ya que personalmente no me lo sería
) a ser obstáculo para iniciar una relación D/s.
Para mi no entra dentro del moldeo todo lo dicho anteriormente.
Siguiendo con el ejemplo del principio, si quiero peras ya sé lo que tengo que
hacer, pero nunca se me ocurrirá hacerme con un Olmo para tal fin;
por mucho que haga, por mucho que "moldee" nunca conseguiré
las peras que quiero, lo que conseguiré es NADA. Lo que si podrá
ocurrir es que el empecinamiento en conseguir cambiar (ahora si hablo
de personas) lo intrínseco de alguien, por el hecho de tener
potestad sobre ella, y no ver resultados, lleve a sobrepasar el
límite que nunca se debería y el moldeo se convierta en
maltrato.
Una propiedad lo es en todo momento.
La "propiedad" será mía en todo momento, esté donde esté,
como esté,...etc. No entra dentro de mi el considerarme propietario
sólo cuando haga usufructo de la misma. Así como un fumador no deja
de serlo por no estar fumando en un determinado momento, no dejo de
ser propietario cuando no haga usufructo de ella.
Las prisas nunca son buenas y menos para conseguir una relación D/s.
Es verdad que este tipo de relación supera a las llamadas
convencionales, se crea un vínculo especial, pero también son más
complejas, por eso hay que tener un tiempo, no corto, de conocimiento
para hacer un buen usufructo de la persona que va a estar bajo tu
potestad.
No
me refiero aquí sólo al conocimiento general de la persona, su
carácter, comportamiento,..etc, sino al conocimiento físico, el
examen del cuerpo de la mujer en profundidad (digo mujer única y
exclusivamente por mi condición de heterosexual, sin ninguna otra
connotación), las revisiones pertinentes, etc, nos harán sabedores
de todos y cada uno de los "rincones" de su cuerpo, tal
como el propietario debe conocer su "propiedad".
(Amén que las haya utilizado en otras palabras, el término propiedad
siempre lo entrecomillé para resaltarlo dentro de los términos de
las relaciones D/s.)